Ante la ausencia de Messi, Argentina aprovechó una aplastante victoria de 4-1 para demostrar que, en el fútbol sudamericano actual, Brasil ha caído del altar. Desde el golazo de Álvarez, pasando por el pase y disparo de Enzo para dominar el mediocampo, hasta la explosión colectiva de los jugadores del Atlético, De Paul, Molina y Simeone, este "derbi sudamericano" se convirtió en una exhibición táctica para Argentina, y para Brasil, solo el vergonzoso disparo de Casemiro en el complemento salvó un poco la dignidad del equipo.
Aún más sorprendente fue la "acción de reclutamiento" en el vestuario argentino. Según periodistas argentinos, muchos internacionales convencieron a Enzo de dejar el Chelsea, creyendo que debía vestir la Camiseta fútbol Atlético Madrid y jugar con Simeone, Álvarez y otros. Creen que el Chelsea es un desastre ahora y no puede ganar el campeonato, y que el Atlético es más adecuado para él. Pero Enzo se negó. Aunque el Atlético cuenta con la férrea voluntad y los camaradas de Simeone, sigue optando por quedarse con los Blues en medio del caos, demostrando una valiosa cualidad de lealtad.
Irónicamente, el declive de Brasil contrasta marcadamente con la unidad de Argentina. El panorama futbolístico sudamericano actual se ha reescrito: Argentina ha demostrado una gran fortaleza general bajo la dirección de Scaloni, mientras que la otrora invencible selección brasileña se ha visto envuelta en el dilema de reunir estrellas, pero luchando sola. Este 4-1 no solo es una victoria, sino también un fiel reflejo de la comparación de fuerzas entre los dos reinos del fútbol. La elección de Enzo es sorprendente, pero quizás crea que puede escribir su propia leyenda con la Camiseta fútbol Chelsea.